Corona de circonio
La más estética: sin metal, translúcida y muy natural, ideal para dientes visibles. Muy resistente y biocompatible.

Coronas dentales
Cuando un diente está muy dañado o tras una endodoncia, una funda (corona) lo protege y le devuelve su forma, su función y su estética para que dure muchos años.
Primera visita y presupuesto gratis
Protege tu diente
Una funda dental, o corona, es una «caperuza» que recubre por completo un diente dañado para protegerlo y reconstruirlo. Se usa cuando un diente está muy destruido por una caries o una fractura, después de una endodoncia (que deja el diente más frágil), o sobre un implante para reponer la pieza. En la Clínica Eugenia de Montijo, en Carabanchel, elegimos contigo el material que mejor combina estética y resistencia para tu caso.
Soluciones
La más estética: sin metal, translúcida y muy natural, ideal para dientes visibles. Muy resistente y biocompatible.
Una opción clásica, resistente y más económica, indicada sobre todo en zonas de mucha masticación.
Colocamos coronas tanto sobre un diente propio (tras reconstruirlo o endodonciarlo) como sobre un implante.
Cómo elegir
Si la corona va en un diente que se ve al sonreír, el circonio es la mejor elección por su aspecto natural, sin la línea grisácea que a veces deja el metal en la encía. Para muelas posteriores, donde prima la resistencia y se ve menos, la metal-porcelana sigue siendo una opción estupenda y más económica. Te lo explicamos con detalle en nuestra guía circonio vs metal-porcelana, y en la consulta te recomendamos según tu caso.
Trabajamos con un laboratorio de confianza para que la funda encaje perfecta y tenga un color natural. Como siempre, con presupuesto cerrado y financiación a tu medida.
Preguntas frecuentes
Cerca de ti
Vengas de donde vengas del distrito, estamos a un paso de casa, junto al metro Eugenia de Montijo (L5).
Con criterio
La corona es la solución adecuada cuando un diente ha perdido demasiada estructura como para sostener un empaste: una fractura importante, una gran caries o un diente endodonciado que ha quedado frágil y conviene proteger antes de que se rompa. En esos casos, la funda abraza el diente y le devuelve forma, fuerza y estética durante muchos años.
Pero no siempre es la respuesta, y tallar un diente sano de más es un peaje que no nos gusta cobrar. Si la destrucción es media, una incrustación (inlay/onlay) conserva mucho más diente; si el problema es solo estético y frontal, una carilla es más conservadora; y si el diente ya no está, hablamos de implante, no de corona sobre nada. Te contamos las diferencias en detalle en carillas vs. coronas.
Proceso y materiales
El proceso es sencillo para ti: preparamos el diente con anestesia local, tomamos registros precisos y sales con un provisional digno mientras el laboratorio fabrica tu corona definitiva; en una segunda visita se prueba, se ajusta el más mínimo roce y se cementa. En cuanto al material, trabajamos sobre todo con zirconio y cerámica por su equilibrio de resistencia y naturalidad — tienes la comparativa honesta en zirconio vs. metal-porcelana — y te recomendamos según la pieza: no es lo mismo una muela que soporta toda la masticación que un incisivo a la vista.
Después, una corona se cuida como un diente más: higiene diaria, atención a la encía que la rodea y revisiones. Bien mantenida, hablamos de muchos años de servicio.
Te valoramos tu caso y te explicamos las opciones, con un presupuesto cerrado y honesto. Te atiende el Dr. José Rada en Carabanchel.
Contenido revisado por el Dr. José Rada, odontólogo colegiado nº 11.124 · Última revisión: julio de 2026